Múnich. La final de la Liga de Campeones este sábado no solo marcará un hito deportivo, sino también personal para Nasser Al-Khelaïfi, una de las figuras más influyentes del fútbol y el entretenimiento global.
Como presidente del Paris Saint-Germain (PSG) desde 2011, Al-Khelaïfi busca ver al club parisino conquistar por primera vez el título europeo, esta vez frente al Inter de Milán, en el estadio de Múnich.
Pero su papel va mucho más allá del banquillo del PSG. Al-Khelaïfi también lidera la Asociación de Clubes Europeos (ECA), representando a más de 700 clubes, con creciente influencia sobre la UEFA en decisiones clave sobre el futuro de la Champions. Además, forma parte de su comité estratégico.
Al frente del grupo de medios beIN Media Group, Al-Khelaïfi controla los derechos de transmisión exclusivos de la Champions en regiones como Oriente Medio, el norte de África y gran parte de Asia, consolidando su posición como referente mediático global.
A esto se suma su rol como ministro del gobierno de Qatar, director del fondo soberano Qatar Investment Authority, y presidente de Qatar Sports Investments (QSI), propietario del PSG. También ha sido clave en la expansión del pádel, deporte que Qatar aspira a posicionar como olímpico para los Juegos de 2036.
Entre los invitados especiales a la final estará Thomas Bach, presidente del Comité Olímpico Internacional, en lo que podría ser el momento cúspide de los 14 años de carrera internacional de Al-Khelaïfi, quien incluso ha sido mencionado como posible futuro presidente de la FIFA, pese a investigaciones abiertas en Francia.
Antes de su entrada al fútbol, fue tenista profesional, representando a Qatar en la Copa Davis, lo que lo conectó con el entonces príncipe heredero y actual emir Tamim bin Hamad Al Thani. Su carrera en las canchas terminó en 2003, iniciando su camino en los medios deportivos como directivo en Al Jazeera Sport.
Con una red que abarca deportes, medios y política, Al-Khelaïfi llega a esta final con una discreta declaración del PSG: “no quiere ser una distracción y desea un enfoque humilde para el equipo”. Sin embargo, todos los reflectores apuntan a él en esta noche decisiva para el fútbol europeo.
